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¿Qué
es mobbing?
¿Son jefes, subordinados o iguales?
El acoso provoca Sindrome de
estrés y ataques de ansiedad
¿En qué forma puede darse el
mobbing?
Fases del mobbing
¿Qué hacer?
¿qué
es el mobbing?
El mobbing es un
acoso moral, acoso laboral o
persecusión laboral
realizado por una o
varias personas de una empresa, sociedad o
institución dirigida contra un compañero de trabajo
con objeto de conseguir socavar su autoestima para
conseguir que abandone su trabajo. En algunas
ocasiones también se trata, además, de un acoso
sexual. Se trata, por lo tanto de un maltrato
psicológico en el trabajo, que se efectúa de forma
reiterada y machacona y con un objetivo determinado.
¿Son Jefes, subordinados o
iguales?
Puede parecer que el acoso solamente lo puede
realizar un superior a un subordinado, pero nuestra
experiencia es que puede ocurrir en cualquier
dirección: superior a inferior, inferior a superior
y entre iguales. Depende de la personalidad del
acosado, de la del acosador, de las circunstancias y
del entorno laboral.
La
motivación es muy variada, pero un motivo que se dan
con mucha frecuencia es la envidia, los celos del
éxito de la victima, de la experiencia de la
victima, de su mayor calificación profesional,
envidia despertada por la juventud, buen aspecto
físico, etc.. Además de la envidia también existen
otras motivaciones como por ejemplo conseguir
eliminar a la victima del puesto de trabajo para
conseguirlo para sí o para otra persona. Es decir,
pueden darse infinidad de intereses que muevan al
maltratados a efectuar este tipo de tortura
psicológica y el objetivo
es aniquilar a la víctima, a la que considera una
amenaza porque destaca.
Efectúan un ataque psicológico como por ejemplo
insultos y críticas sistemáticas a todo su trabajo.
También se ataca la reputación personal mediante
calumnias y rumores falsos con vistas a eliminar a
esa persona del puesto que ocupa, consiguiendo en
muchas ocasiones acabar con su resistencia
psicológica.
Según Iñaki Piñuel, profesor titular del
Departamento de Ciencias Empresariales de la
Universidad de Alcalá de Henares, en su libro
“Mobbing” explica que las víctimas suelen ser
profesionales brillantes que despiertan admiración
entre sus compañeros, bien considerados dentro de la
organización. Por eso despiertan celos en los
mediocres.
El acoso provoca síndrome de
estrés y ataques de ansiedad
Todos conocemos la importancia del estrés en el
inicio y empeoramiento de muchas enfermedades. Las
constantes vitales de nuestro organismo han de
mantenerse en sus niveles óptimos de funcionamiento
-el equilibrio homeostático- pero si existen
situaciones, acontecimientos o estímulos que
desestabilizan ese equilibrio obligan al organismo a
hacer un esfuerzo suplementario para restaurar el
equilibrio interno. Si el estrés se prolonga cierto
tiempo, la capacidad de recuperación del organismo
ya no podrá responder con la misma eficacia,
aumentando su vulnerabilidad a los agentes
patógenos, favoreciendo la aparición de toda clase
de enfermedades. Los
daños fisiológicos han sido valorados por Elisa
Boberg, técnico de Prevención de Riesgos Laborales:
- La tensión emocional aumenta el riesgo de infarto
de miocardio.
- Subidas bruscas de tensión, con riesgo de
accidente vascular.
- Agravamiento de la diabetes.
- Reduce la producción de andrógenos y estrógenos
así como el interés sexual.
- Inhibe el sistema inmune, lo que puede propiciar
el desarrollo enfermedades como el cáncer.
- Estimula comportamientos poco saludables: tabaco,
alcohol, anorexia...
Los efectos psicológicos son irritabilidad,
ansiedad, hipervigilancia, sueños repetitivos,
insomnio, etc.
¿En qué forma puede darse el
mobbing?
Hay diferentes formas de ejercer el hostigamiento:
desde no dirigirse ni hablar a la víctima, actuando
como si no estuviera, no adjudicarle trabajo, darle
tareas inútiles que no le dejan tiempo para realizar
las tareas importantes, darle más trabajo del que
puede realizar y dejarle en evidencia ante los
demás, ridiculizar su aspecto o hacer circular
calumnias sobre su vida privada. Es curioso
constatar que los ataques se producen en privado o
ante “testigos mudos”.
La víctima se siente confundida y culpable a fuerza
de ser atacada en su quehacer diario, no dice nada
porque piensa que nadie lo ha visto, que nadie le
creerá, que seguramente ella, de algún modo, tiene
la culpa de lo que pasa. Este es el origen del
estrés y las somatizaciones como insomnio, ansiedad,
alteraciones fisiológicas, etc.
Nadie quiere declarar a favor de la víctima por
miedo a ser el siguiente objetivo. El acosado se
encuentra en una situación de abandono por parte de
los compañeros que lo aboca a tomar bajas laborales
cada vez más continuadas.
Fases del mobbing
Según el profesor González de Rivera, catedrático de
Psiquiatría y Psicología Médica y director del
Instituto de Psicoterapia e Investigación
Psicosomática se da el siguiente proceso:
1) FASE INICIAL DE DESCONCIERTO: el trabajador
acosado no entiende lo que ocurre, no puede creer lo
que está pasando. Le niegan el saludo al llegar al
trabajo, le suspenden de improviso una reunión, le
dan más trabajo que el que puede realizar o le
deniegan un permiso que le corresponde.
2) Sigue un PERIODO DE AUTO-RECRIMINACIÓN, pues
percibe que no le hacen caso, que el jefe no le
recibe o que los argumentos que expone se
tergiversan para dejarlo en peor situación. Se
produce una pérdida de la confianza en sí mismo,
disminuyendo su autoestima, por lo que comienza a
cometer errores, decae su interés por el trabajo,
incumple sus obligaciones y estalla emocionalmente.
3) Durante o después de la etapa anterior aparece
una FASE DE REBELDÍA, que puede oscilar entre la
depresión y la rebelión, llegando incluso a la
agresividad. En ocasiones, realiza una huida hacia
delante y se esfuerza más en un intento desesperado
de demostrar su valía a sí mismo y a los demás.
4) Cuando lo antes expuesto fracasa, cae en un
ESTADO DEPRESIVO. No olvidemos que uno de los rasgos
de la persona acosada es su interés por el trabajo,
por lo que sufre enormemente cuando no puede
desarrollar su labor o cuando no se valora lo que
está haciendo.
¿Qué
hacer?
El acoso laboral es un delito en España y en otros
países. Suecia fue el pionero en esta legislación,
tipificando en 1983 el acoso moral o psicológico en
el trabajo como delito.
Para defenderse en caso de acoso laboral es
importante ante todo reunir pruebas (documentos,
testigos, certificado médico, etc.). Son
imprescindibles. Apuntarlo todo, incluso los
detalles más insignificantes.
Temas relacionados:
Ver ayuda psicológica cuando
padeces mobbing.
Dra. Elisa Urbano
Psicóloga, sexóloga y
Terapeuta
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