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Procesos por divorcio,
separación o ruptura de relación íntima
Factores que intervienen en la
duración de este proceso
¿Cómo termina una relación?
Quedamos como amigos…
¿Por qué no me funciona ninguna
relación desde que corté con “tal”?
Divorcio, separación o
rupturas de relaciones íntimas
Estos sucesos, cuando se producen en nuestro ciclo
vital, provocan situaciones caracterizadas por ser
impredecibles, incontrolables, y tener una sensación
de pérdida de apoyo social. Según investigaciones de
Colmes y Rahe (1967) están situados en 2º y 3er
lugar de los acontecimientos vitales estresantes y
han sido puestos en relación con el desarrollo de la
enfermedad física. Es, por lo tanto importante
prestarle la atención adecuada cuando se producen.
Se trata de una carencia o privación de algo que se
ha tenido, y por lo tanto es algo doloroso y que
afecta de una manera particular. Procuraremos ver
cómo reaccionamos ante esta pérdida y la mejor forma
de poder adaptarse a ella. Orientaremos sobre su
proceso, así como formas de afrontamiento.
Aunque hay una variabilidad importante, ya que como
posteriormente veremos, depende de la personalidad y
su forma de afrontar los problemas, de la naturaleza
de la relación que se mantenía, de las
circunstancias, etc., aunque hablando en general,
podríamos decir que se dan una serie de patrones
generales de respuesta, cuya duración depende de los
factores antes citados.
Procesos por los que se pasa en estos
acontecimientos vitales:
-->Conmoción, ira --> Desorganización -->
Reorganización gradual
Este proceso es, como vemos, similar al del que se
sigue por la muerte de la pareja, y como sucede en
éste, también se puede quedar atrapado en el dolor
por la pérdida de la pareja con la que se ha roto.
Pero hay una diferencia importante, y es que en este
caso interviene la decisión de una de las partes de
poner fin a la relación.
Factores que intervienen en
la duración de este proceso
Todas las rupturas precisan pasar por el proceso
antes citado. Y éste tiene una duración que oscila
entre los 6 meses y los 2 años, aproximadamente,
dependiendo de varios factores:
De la personalidad. El rasgo de personalidad
(tendencia a comportarse de una manera particular a
lo largo de una serie de situaciones) influye
enormemente.
o Sensibilidad. En el aspecto emocional hay personas
que sienten las cosas, tanto las alegrías como las
tristezas de forma muy profunda, mientras que otras
tienen vivencias más superficiales.
En el aspecto cognitivo, hay personalidades
que, como habitualmente se dice “se comen el coco”,
es decir, entran en una espiral de pensamientos
catastróficos que les inmovilizan y no pueden ver
con claridad, mientras que otros con más
conocimiento de sí mismos y del proceso por el que
están pasando saben darse tiempo.
Recursos propios. El nivel alto de autoestima
o confianza en sí mismo ayudará a no tener
pensamientos autodestructivos ni de acontecimientos
catastróficos.
o Forma de afrontar los problemas. Tienen ventaja
las personas que saben hacer una evaluación de la
situación, y posteriormente una valoración de los
recursos propios para hacer frente y controlar la
situación. Buscan, por ejemplo, apoyo emocional,
etc.
Grado o importancia de la relación. La
implicación, el grado de intimidad, la fase en la
que se encuentra (sobre todo si la relación se ha
ido enfriando), el grado de pérdida que se siente
puede oscilar mucho.
· Apoyo social. Es indudable que una persona que
cuenta con amigos o familiares que le quieren y le
entienden, con los que puede expresar sus
sentimientos más profundos, y con los que se siente
apoyado y comprendido, constituye un elemento
decisivo para amortiguar el dolor.
¿Cómo termina una relación?
En algunas ocasiones, la ruptura se discute durante
años, y en otras llega repentinamente, cuando menos
se lo espera uno de ellos, por la decisión del otro
miembro de la pareja que puede llevar meses o años
examinando la posibilidad de ruptura. Auque lo
normal es que se produzcan quejas y enfados, seguido
de un distanciamiento en el que ambos se dan cuenta
de que entre ellos hay problemas.
Dependiendo de la forma de ruptura, la persona que
la inicia acostumbra a sentir culpa, y la otra parte
se siente traicionada, con una gran carga de ira.
Lo más recomendable es una ruptura “limpia”, es
decir, que no haya contacto de ninguna clase, al
menos en un principio, ya que cuando se vuelve a
hablar, ver o tener relaciones con la expareja, esta
fase retrocede a la anterior y se alarga,
volviéndose a experimentar la soledad y tristeza,
por el recuerdo de la parte positiva de la relación,
es decir, se vuelven a recordar las pérdidas,
especialmente por parte del miembro de la pareja que
ha sido dejado, y la irritación por el recuerdo de
lo que fue mal. Por este motivo, el otro miembro
habría de ser honesto y permitir una ruptura lo más
limpia posible.
Quedamos como amigos…
Es una frase que se acostumbra a decir,
especialmente por parte del miembro que corta la
relación.
Tengamos en cuenta una cosa: para que se pueda dar
una relación de amistad sin connotaciones sexuales,
ninguno de los dos miembros ha de sentir atracción
por el otro. Es el caso, por ejemplo, de las parejas
que su amor se ha ido enfriando, pero siempre se han
respetado, de tal forma que no sienten deseos de
estar íntimamente con el otro, pero sí le entienden
y confían en su honestidad. Pero en el caso de que
el enfriamiento se haya producido solamente por una
parte, ésta ha de ser lo suficientemente honesta
para no mantener “enganchado” al otro miembro y
dejarlo en libertad para que pase su proceso de la
mejor forma.
Hay muchas ocasiones en las que cortar sin tener
contacto es difícil, especialmente cuando hay hijos
por enmedio. En estos casos prevalece el interés de
los niños y es sano tener una relación de educación
y “respeto”, tanto para la pareja como para los
hijos, sin crear confusiones ni vanas expectativas
en los niños, ni tampoco utilizarlos como arma
arrojadiza por parte de los padres. Pero, en todo
caso, ayuda al proceso de reorganización gradual el
tener el menos contacto posible, al menos hasta que
haya pasado un tiempo prudencial.
¿Por qué no me funciona ninguna
relación desde que corté con “tal”?
Sabemos que después de una ruptura entra una especie
de urgencia por “rehacer tu vida”. Pero te
recomendamos que no te exijas tanto a ti mism@ y te
des tiempo para pasar tu proceso de ruptura, te
reorganices. No te apresures, cuando sientas que ya
tienes el corazón libre ya podrás iniciar nuevas
relaciones.
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terapia de pareja,
duelo.
Dra. Elisa Urbano
Psicóloga, sexóloga y
Terapeuta
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